El Santo Grial es el más superior misterio de la tierra.
12.02.2006 Cannes
Peyrepertuse mírrica... Nos acercamos hacia el misterioso castillo. Es aqui donde se escondían los guardianes del Santo Grial, tras el sitio del santuario por los cruzados romanos.
Salta a la vista el Decamonte (1). Un valle en forma de cáliz. Alrededor hay unos viñedos, coníferas, unas montañas que hablan…y el vaso reinante.
Da la impresión de que diez montañas, alrededor en un radio de algunos kilómetros, forman el espacio del luminoso Grial.
“Peyrepertuse” en ruso suena como no de este mundo. No puede ser de otra manera. El Santo Grial está escondido en la tierra y es yurodivo (amundano). Su misterio es incomprensible hasta el fin, incluso a los mismos Perfectos, ya que “no es de este mundo”.
En esta yurodividad (fuera de este mundo) está el signo de “la superioridad a si mismo”, el misterio de la tierra del siglo futuro . El Altísimo se revela yurodivamente en cuánto Le pudieran comprender a su vez Sus vehículos sabios y yurodivos, preparados por Él. Para que luego pudieran trasmitirlo a los demás, así mismo a modo yurodivo y amundano...
Él podría, no enviar almas a este mundo doloroso. Pero Su benevolencia supone el grado superante , lo que hoy día la creación no consigue entender (es la causa de comportarse yurodivo).
Los cátaros subían al Cielo, no volviendo a la tierra. La carne vencida no necesitaba ni pan, ni espectáculos. El ayuno era constante. Se alimentaban del Cáliz.
¡Oh, pensamiento cátaro que recibes las alas! ¡Que vuelo del pensamiento es hallado del raciocinio, que el Altísimo no está en este mundo!
Los castillos cátaros remontaban los Cielos. Y ahora Peyrepertuse respira. Y los templos de los ojos saltones (2) se han convertido en las criptas de las almas-en-pena.
Veo un Castillo de hermosura no terrenal. Y unas torres que estuvieron coronadas en forma de cono. Ermitaños fragantes, sabios angelicales.
Los Cátaros:
“Es imposible la hermandad sin la iglesia celestial y los castillos cátaros. Satanás ha hurtado en la tierra el amor fraterno. Este se enciende con la vela celestial.
Amor como el que hay en los Cielos, no es posible en la tierra, debido al pacto pecaminoso con el diablo. Pero rechazando lo terrenal, obteníamos el amor celestial. Y lo anhelábamos con todo nuestro ser llamandolo amor perfecto, fraterno, angelical.
Para entrar en el amor perfecto (la hermandad de los caballeros), al principio hay que recordar que: el Diablo lo hurtó y lo deshonró, al crear un mundo material. Sólo al arrojar las esposas del materialismo, las buenas almas empiezan a dirigirse al mundo etéreo.
A través del Consolamentum (el misterio del Espíritu Santo) en la tierra sólo se obtiene unos destellos del amor que existe en los Cielos. Pero este amor milagroso entre hermanos, que se obtiene del Espiritu Santo, presenta el hálito del Dios del amor. En este orden presente material y terrenal es imposible. Es necesario conquistar las alturas celestiales.
Nuestros castillos, situados a alturas vertiginosas (2-3 kilómetros sobre el nivel del mar) simbolizan las cimas del Reino que hemos asimilado.”
La iglesia cátara mantendrá lo inexplicable en este siglo. ¡Oh, cuantos misterios ha abierto para los puros, el Cristo del Cáliz mírrico! La humanidad se entusiasmó con el misterio de Cristo. Presaboreaba los cuerpos mírricos de los Perfectos de Montsegur, de Peyrepertuse, de Carcasona... Y no sabe nada hasta hoy de los misterios de Cristo.
Las doctrinas romanas son esquemáticas, tendenciosas y triviales. El cristianismo auténtico (batalla y victoria sobre el diablo) se cumplía allí, en las alturas de los castillos. El último combate con el maligno, la llave para la victoria sobre él alargada desde el Cielo, y la cumbre de la heroicidad: la corona y el triunfo.
¡Que maravilloso! Estamos sólo a los pies del monte, y los cátaros ya han empezado a revelarse.
*
El Grial guarda el misterio del amor fraterno celestial
Los Perfectos de Peyrepertuse al primer peldaño del ascenso hacia el Grial cátaro, lo nombran “el amor fraternal”. ¡Oh qué importante es su saborear dulcísimo, imposible en el siglo actual!
Los puros no eran ascetas en sentido fanático, ni solitarios o anacoretas. Se alejaron de este mundo, rechazaron el amor terrenal por el amor celestial, el amor fraterno entre dos socios (hermanos-gemelos – se formaron de dos en dos). Y los cielos incensaban desde el incensario dorado del Grial, que acompañaba la salida del Cáliz desde la sala blanca… las fragancias, la inspiración, la divinización...
¡Qué potencial contiene la pureza! Lo descubriran los cátaros de la teocivilización del siglo futuro. A ellos, les es encomendada su realización. No habrá nada impuro, ni pecado, ni tiniebla. El hombre será injertado de nuevos compuestos, de polen cátaro de las reliquias mírricas...
“El Santo Grial guarda el misterio de nuestro celestial amor fraterno, que por primera vez fue derramado en tres horas de pasional del Salvador en Sus días terrenales y tras la última gota desde el Cáliz de la Sangre de Cristo, recogido por Jose de Arimatea. El Grial del Mismo Padre Celestial derrite... los océanos en el fuego del amor celestial.
¡Elevad el espiritu a las alturas! Identificaos con el espíritu. Liberaos de los imanes terrenales, donde solo hay mal, odio y el poder del maligno. El alientamiento se les concede a quienes son revelados los misterios del Reino de Dios como el amor celestial.
Los fundamentalistas cristianos, católicos y ortodoxos, son herejes perversos. Creyendo que el Reino de nuestro Altísimo ha descedido en el mundo, por 1500 años reafírman el reino del diablo como un reino de Dios. Son los sacerdotes de Satanás, los primeros cultivadores de la satancivilización en esta tierra de los dolores y llantos.
¡Si vosotros pudieráis imaginar, qué fuego del amor ha encendido Cristo en nuestros corazones! En el está el misterio de la Iglesia. Ella es el fuego del amor espiritual. Al regresar del valle de lagrimas terrenal, en los hijos pródigos se enciende el fuego del amor.”
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En los cielos, a través de las negras nubes, atraviesa un rayo de sol. Y de nuevo, un aroma de reliquias mírricas, que todos huelen: p. Kirill, German, Paísy y yo.
Los cátaros:
Saborear del Caliz del amor sobresaliente y sobrecelestial en los atuendos virginales del Espíritu – es el propósito de ascender la escalera del castillo de Peyerpertuse.
Cada uno de los castillos tiene su propio rostro místico. Peyrepertuse es el reino del amor fraterno. No, no de “filia”, ni de “agapé”, “storge” o “eros” y otros. Los patrones terrenales no sirven para las dimensiones cátaras. Se puede decir, el amor que no hay en la tierra. Es la Iglesia del amor del siglo venidero, organizada alrededor del Grial.
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La tierra está separada del cielo. Se necesita gran recuperación de la visión.
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En los Cielos se ha atravesado el Cáliz del Altísimo.
El Grial venía aquí y nutría con los compuestos mírricos a los hermanos y hermanas perfectos...
El Grial de Peyrepertuse es de dimensiones no terrenales, sus formas están en constante cambio, de una copa en miniatura a una gran roca. También cambia su compuesto: de cristal, de plata, de madera, de piedras preciosas no terrenales, de minerales o sustancias desconocidas...
“Los judíos y cristianos han cometido un crimen contra el Altísimo, así han inscrito al Dios de Amor en permanencia a la tierra. ¡Cómo han difamado a nuestro Altísimo y a su hermoso amor! Han conseguido crear la civilización... de Luzbel (el término cátaro). Los adámicos fríos y racionales que asientan en sus cuevas heladas de estalactitas.”
Las lágrimas enternecidas están en los ojos de los padres cátaros.
“Es inútil, hijo nuestro, buscar en el orden presente el amor celestial en la tierra, porque el padre de la creación y de este mundo es el diablo. Los tesoros del amor están escondidos en los misterios del espíritu. ¡Se necesita un hombre nuevo! Es inútil y en vano buscar la verdad en este mundo, hasta que se cumpla el lanzamiento del mundo superior y hasta que el alma se lance a la obtención del Espíritu Santo.
En Él solo está la Sabiduría de nuestro Altísimo. En Él solo actua el Señor. Encontrándose en las torres carcelarias de la tierra, se puede entrar en el Reino de Su amor.
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La obtención del Espíritu Santo era nuestro anhelo. No anhelábamos nada más que llenarnos por la gracia celestial – ilimitada, interminable, revelada a nosotros como a nadie. Para ella, subíamos a las cimas empíreas. Por años y décadas no descendíamos abajo, no dejabamos nuestras celdas.
No espereis nada más de nosotros: las ciencias racionales, la dirección del mundo... ¡No hay revelaciones del Altísimo más hermosas y perfectas, que el misterio de Su amor! Las llaves del conocimiento del Altísimo resultan de este misterio de los misterios sobre el amor recóndito de nuestro Padre, sobre el Banquete Nupcial.
Nos preparamos para difundir el Evangelio del Cristo de los días terrenales y celestiales sobre el Banquete nupcial.
Perfecto y hermoso es el hombre lleno de amor (los Cátaros, con encanto). ¡Qué rostro y cuerpos celestiales tiene! ¡Cómo es de vigoroso y perfecto! La creación se somete a él.
El hombre es creado para una vida en el amor perfecto. Su trazo principal frente a la otra creación - es el inmenso potencial del amor, puesto en él. El diablo, sabiendo esto, ha odiado la primera creación, celoso y con una feroz invidia. “¡Miremos, cómo es este cordero de amor en mis esferas!” – pensó él. Le atraeré a la tierra, concedida para mi por el Mismo Altísimo. Y veremos, en qué se convierte su ‘indecible amor'...“
Pero ha salido así: ¡el amor triunfó! La corona del amor en la frente. El amor vendrá como madre superiora de la humanidad del siglo futuro. La Teocivilización – es el reino común de nuestro amor, amor cátaro.
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Los judíos y cristianos son culpables de haber recluído al ser mortal en una lata de conservas del materialismo, embellecido por ellos con differentes legislaciones religiosas y laicas. Y a nuestro Altísimo también ellos querían meter en sus marcos racionales y jurídicos.
Pero, por gracia de Dios no les es dada tal podestad. En la lata de conservas universal, preparada por ellos, como en una trampa, se encontrará su padre diablo junto a millones de sus gusanos que pululan en la pobre tierra maldita...”
Los mensajeros del amor de nuestro Altísimo
“Somos mensajeros del amor de nuestro Altísimo. No ausentándose de la Peyrepertuse empírea, desde el castillo de las vírgenes dulcísimas cumplimos nuestros ágapes mesianisticas de fuego en espera de la hora cuando se anunciará el Reino del amor en la tierra.
Pero no antes, niño nuestro, que será vencido el príncipe de este siglo, este listísimo adepto del materialismo.
En su cara hay sólo rencor y rictus de fiera, encubierto por las “buenas intenciones”. El amor le es desconocido y odiado por él, es incomprensible. Su sentido, su secreto no son accesibles para él. Contra el amor él propone sus doctrinas racionales que atolondran por su sucesión lógica. ?omo puede, cierra sus puertas. Pelea con ella con todas las fuerzas. Tiene miles de razones: “¡El hombre va a pudrirse de él! ¡No es digno! El amor lo hace un “sal común”, un memo zombi, una mosca amodorrada. ¡Yo moldearé un otro hombre, idóneo para el conocimiento de mis misterios!”
Al reconocer como su dios el principe de este mundo, sus adeptos implican en la órbita de los satánicos misterios, templos y altares, fatalmente alejando la creación del Creador y sellándole las puertas del Espíritu Santo.
¡Llega, pues, Reino del Espíritu Santo en la perfección y pureza inicial! La pobre tierra se ha atascado en el satanismo por culpa de las sucias (en contra de los puras, cátaras) e impuras instituciones religiosas. Y la primera entre ellos - es la malvada de Roma. ¡Si vosotros supierais, en qué mentira universal es construido este espejo deformante! Os horroriziarais con nosotros. Vuestro oído habría estado llenado solo por el Reino.”
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El derrame sincopal de la luz suprema
Vemos una dulcísima procesión de otra realidad. ¡Cómo son de indeciblemente hermosos los atuendos de nuestros padres! Resplandecen en reflejos de raso y signos misteriosos. Los Perfectos de los perfectos – están en los atuendos blancos nupciales. Los demás tienen los del espectro de tonos esmeraldizos. Los faroles en sus manos, y a la cabeza va el portador de los cirios.
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Con moderación descienden en el santuario. Una escalera de 50 peldaños, pues una más y aun más... de todo son 5, una tras otra. En la última hay 25 peldaños...
Se paran para rezar. Frente a ellos hay tres puertas. Entran en la central. El señor (su padre) abre la puerta de par en par... un cielo deslumbrante.
¡El misterio del catarismo! Aquí está abierta la entrada a los cielos del amor... Su rayo cayó en mi corazón. El derrame sincopal de la luz suprema. Mi interior se ha llenado con suspiros indecibles y olores celestiales.
La cámara blanca llena de fragancias mírricas, en su interior hay hermosos hermanos y hermanas.
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Los Cátaros:
“!Cuán débiles son nuestros discípulos en su asimilar la renuncia al mundo! ¿Acaso no es que el Señor nos ha concedido la inteligencia para que podamos ver sobriamente las intrigas de nuestro enemigo y no sucumbamos a sus tentaciones?”
Sin renunciar al principe de este mundo (diablo) , el camino espiritual es imposible. Sus monjes han roto y se han hecho monjes-inquisidores, sodomitas y “los malísimos de los malos” siervos del maligno solo por el hecho que ellos, en su búsqueda a renunciar exteriormente al mundo a través de la mortificación de la carne, no rechazaban al mismo principe de este mundo – su auténtico padre del Antiguo y Nuevo Testamento.
Pasad al mundo: en eso está la grandísima catástrofe del cristianismo. Atras de los judíos han tomado a Luzbel por Dios (los judíos – por el Legislador de Moisés, y los cristianos – por Cristo).
Desde el principio de la era cristiana mesianística, el Altísimo actuaba fuera de los marcos institucionales, sacando de ellos a los santos.
¡La gran seducción no tiene lugar en la tierra! Oíd la verdad de los labios de los mensajeros celestiales”.
En Peyrepertuse hay miles de reliquias mírricas cátaras
En Peyrepertuse hay miles de reliquias mírricas cátaras. La escuela de Peyrepertuse aceptaba no sólo los que anhelaban ser iniciados en los misterios de la Iglesia del Amor, sino también muchos difuntos, los monjes que han abandonado el mundo y los fieles desgraciados de las iglesias luciferinas. Llegando en las moradas empíreas de Peyrepertuse, ellos saboreaban los aromas de nuestro Altísimo y comulgaban en los misterios de la Iglesia Verdadera , rechazando con fervor y celo sus errores anteriores.
Casi de cada segundo Perfecto se quedaba con el cuerpo mírrico intacto. “!En las cuevas hay moschi (3) alrededor!” – exclaman los cátaros.
Los Cátaros:
“Atribuir a la tierra la organización del Altísimo, es igual que mirar desde el alto al hormiguero pensando que está organizado según los principlos de la convivencia humana. Las hormigas tienen sus propias leyes, los terrestres tienes las suyas. Y como sobre las hormigas está el hombre, sobre el hombre está nuesro Altísimo.
¿Qué diría el hombre de un montón de hormigas que engriéndose “civilización de los santos” hubieran empezado a picar de muerte? “¡Las hormigas han enloquecido!” Pasaría el rastrillo sobre el montón y quemaría las hormigas agresivas...”
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La vida... la muerte... ¡Cómo es de lejano! La vida eterna y la beatitud eterna.
El Grial se traía a través de la entrada misteriosa en medio del monte, llamada el corazón de Peyrepertuse .
Estamos en la cueva hacia donde traen el Graal, llegado por los aires de Monsegur...
*
“Cuando el Señor llegó al calabozo, donde los judíos enchironaron José de Arimathea, en Sus manos tenía el Cáliz sagrado.
“¡Cuídalo como a las niñas de tus ojos, José! Satanás va a su caza. Si Lucifer conseguerá interceptar el Grial, se cumpliría algo terrible. ¡Oh, cómo arriesgo, amigo Mío! Es imposible prever las consecuencias terribles de la grandísima de las catástrofes... El diablo se creerá divinidad, y multiplicará a miles sus intrigas. Los santos tendrán más dificultades para pasar a través de sus redes cósmicas.
Nada le deja más estupefacto que el Cáliz de Montsegur. Este demonio malo mimetizador lo está buscando, pero no puede verlo mirando fijamente. Cuida el misterio del Cáliz de los no iniciados. Entre los que lo buscan, hay siervos de nuestro enemigo.”
Iniciación en el Grial
Dentro del santuario del Grial que nos fue mostrado, entraron sólo los Perfectos, que han cumplido el voto de Consolamentum de 15 peldaños. Luego, hay el peldaño 16: la iniciación en el Grial y los cuerpos angelicales inmortales, la ágape mesianística, “El banquete nupcial”, llamado en la lengua de los cátaros de Peyrepertuse “Perfectísimo de los perfectos”.
El cofrerero (llevador del cofrecillo) se levantaba a los cielos y en séquito de tres ángeles se transportaba por turnos a otros castillos cátaros, llevando en las manos el Cáliz del Grial para la ágape mesianística anual, llamada en Peyrepertuse la pascua solar.
Para ella se preparaban con dulcísimas contemplaciones y unificaciones elevadísimas y dichosas.
El ángel del Grial, acompagnado por tres siervos del Cáliz traía el vaso a través de la abertura misteriosa en el monte y solemnemente lo ponía en el altar. Los Perfectos de los perfectos (los más fragantes beatidos) contemplaban la permanencia de Cristo en el Grial...
A menudo Le veían a Él, cuando rezaba con las manos levantadas en el Cáliz. Luego, el Señor de improviso se transfiguraba, y el Cáliz se encontraba dentro de Su corazón, y Él estaba fuera de los limites del vaso. La tercera visión que les acompañaba – es cuando el Cáliz desde el corazón del Salvador se levanta, y eleva hacia el Padre Celestial, y desde Sus manos derrama sobre todo el mundo.
Tal es el espacio geométrico milagroso del reino de los Perfectos del Grial. Y tal es la más gran simetría del siglo futuro:
Cristo dentro el Cáliz.
El Cáliz en el corazón del Señor.
El Cáliz se presenta al Altísimo, y de Sus manos derrame sobre toda la creación.
Me era mostrado el secreto de la dirección del mundo y de los mundos invisibles desde el castillo de Peyrepertuse (segundo en importancia, después de Montsegur).
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Los cátaros doloridamente siguen lamentándose de como el diablo les perseguía.
No, ellos no temían sus intrigas, amenazas, muerte... El maligno les enviaba a sus agentes y éstos, aprovechándose de la inocencia y la pureza de la visión de los hermanos (no ver nada de malo, siempre buscar lo mejor potencialmente, descubrir las flores más fragantes en el interior), se camuflaban de cátaros, hasta alcanzar el grado de la perfección, y buscaban robar el Cáliz.
Tales malvados asestaban golpes sensitivos en los Perfectos cátaros. Pero los ojos de los beatidos quedaban como lámparas, no reparando en el mal. El Ángel del Grial expulsaba los enemigos, y a muchos de éllos les esperaba una suerte desgraciada: ser lanzado de la montaña...
Por otra parte, se daban casos, cuando los agentes enviados por Luzbel de Roma o de otro departamento conseguían robar el Cáliz. Pero ninguno de éllos pudo sacarlo fuera del castillo. Los ángeles empujaban al ladron y éste se caía desde una roca vertical a la tierra. Y el Grial volvía al santuario.
El maligno literalmente segía los pasos del Cáliz. Viendo cómo Roma insiste en su búsqueda del Grial, los cátaros, según la bendición del Altísimo (de uno de los rangos angelicales, que estaban por miles alrededor del Grial) aceptaban las medidas de la prevención.
El Cáliz ha sido escondido de los no iniciados. Nadie, además de los más superiores de los Perfectísimos de los perfectos (los beatidos del numero de 3 hasta 8), sabían el lugar del santuario. El Cáliz a menudo se traía de una sala a otra. Por otra parte, al vaso milagroso no le costaba nada traspasar las paredes.
¡Cómo agradecían los cátaros al Altísimo el don de la presencia del Cáliz! Temían sólo una cosa: que la gracia de Dios les abandonese, y el Cáliz los dejara por indignos. ¡Qué arrepentimiento hubo, antes del Cáliz! “!El altar de nuestro Altísimo!” – exclamaban los Perfectos de los perfectos, extasiados y embriagados de dicha, sin salir de ésta durante años, dejando el órden del tiempo del mundo...
¡Qué milagros sucedían, en la sala donde estuvo el Grial!
¡Qué milagros sucedían, en la sala donde estuvo el Grial! Las paredes se transfiguraban, cómo las pantallas vivas en las bibliotecas con pergáminos misteriosos. Sobre ellas se encendían las piedras de varios colores de orígen no terrenal: de esmeraldas, de terracota, nacarinos.
El ambiente que rodeaba al Grial encarnaba los misterios de la Sabiduria Divina, y era necesario un ángel especial del trono de Sofía alada de fuego para la interpretación de estas pantallas vivas: ¿qué significaba el contenido de esta piedra? “Cuál es el significado místico de la esmeralda, de la madreperla? Y etc.
Las paredes del Grial hacían reflejos con diversos espectros. En éllas se destacaban milagrosos seres vivos. Aquel que entraba en la sala podía leer el Libro de la vida de una gran cantitad de civilizaciones.
Quien tenía una vez el Cáliz en sus manos o, al menos, lo contemplaba, quedaba entre los vivos, los inmortales presenciaban aqui. Desde aquí el Grial dirigía los procesos del mundo.
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El Altísimo dejó en la tierra el sello de Su eterna presencia, el Cáliz de la Sangre mírrica de Cristo. 5 litros, que milagrosamente se multíplican hasta 50, 50000, 50000000 litros... El Cáliz del Grial, multiplicada 50 millones de veces se derramará como el octavo Cáliz del Aposento nupcial despues los siete calices apocalípticos (de la ira).
Los Perfectos de Peyrepertuse han explicado el misterio del Cáliz, guardado por ellos. El Grial es la recogida maravillosa. La Sangre, que salió del corazón del Señor mientras Su crucifixión en el Gólgota de Jerusalén, fue recogida hasta la última gota. De modo semejante, el Grial milagrosamente acepta de todos lados de la tierra la Última gota de los discípulos verdaderos de Cristo y la multiplica.
El misterio del Cáliz no puede ser comprendido a traves de las dimensiones terrenales. Sus compuestos, que continuamente se mutan, se enriquecen y se agotan, regulan los procesos de la tierra y de otros mundos.
Entre aquellos que entregaron su cálida última gota de su amor al Altísimo en el Grial, están muchos mirro-ungidos de Solovkí...
El Grial, el Cáliz de la espiación de tamaño desde el cielo hasta la tierra y desde la tierra hasta el cielo.
Los cátaros trasladaron el Grial de Montsegur al archipiélago ardiente de Solovkí. Y bienaventurados eran sus guardianes dolorosísimos. Una lluvia de lágrimas se derramaba en el espacio alrededor del Cáliz, lavando los cuerpos espirituales… Los cátaros, en el Peyrepertuse del más allá, proseguían celebrando el Cáliz. El vaso se multiplicaba en sus manos.
El Grial, el Cáliz de la espiación de tamaño desde el cielo hasta la tierra y desde la tierra hasta el cielo, y se enriquece constantemente por la Última gota de los Perfectos, iniciados en los misterios superiores del amor. No tiene importancia su estancia en la tierra.
El espejo del Grial tiene propiedades de atravesar ultramaterialmente con sus rayos todos los mundos y de atraer los corazones de miles de discípulos genuinos del Cáliz, sean de la confesión que sean, estén en el espacio físico que estén…
La música del Cáliz, llena de sosiego, elevaba al mundo etéreo, y las almas quedaban embelesadas en una beatitud inexplicable.
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Los cátaros:
“Nuestro Señor llamó el Grial la octava maravilla del mundo, una recompensa para aquellos que en el nombre de Su amor sufriría el dolor, las persecuciones en este mundo (la octava bienaventuranza del Sermón de la Montaña).
Aquel que por lo menos una vez esté ante la presencia del Grial se pondrá de acuerdo a sufrir más y más para sólo ganarse el derecho de estar en el Cáliz del gran dolor y de la alegía inexplicable. Aquí está el triunfo del Cristo exhalador de mirró. Aquí está el misterio de la transfiguración, de la transubstanciación, de la divinización, de la elevación y del regreso de los hijos e hijas prodigas a los brazos paternales.
El Santo Grial es el mayor misterio de la tierra.
Nosotros llamamos auténticos cátaros (Perfectísimos de los perfectos) a todos aquellos que son capaces de derramar su Última gota en el Cáliz de nuestro Salvador. Pero para ello, aun será necesario merecer este altísimo nivel, denominado por nosotros el Pasionalísimo pasional de los pasionales, lo mismo que el Santísimo Santo de los Santos y el Beatísimo Beato de los beatos. En otras palabras, el grado mayor de la unción terrenal.
¡Qué no os hagan perder la cabeza las alturas de los castillos cátaros! Nosotros compartimos generosamente con nuestros menores hermanos terrenales los niveles que superamos ya en nuestros dias terrenales al habernos cobijado en los castillos de los Perfectos.”
(2) Así los cátaros de Peyrepertuse llamaban a los católicos: “los sádicos de los ojos saltones que beben la sangre de las victimas”.
(3) Moschi (>eslav. literalmente “poderíos”) – el cuerpo intacto del santo, reliquias mírricas que manifestan la victoria del Espíritu sobre la naturaleza humana. En el gólgota de Solovki (siglo XX) hubieron sido 3500 cuerpos intactos, entre los cuales los 800 exhalaron el oleo mírrico.